Como suele pasar, ha pasado mucho tiempo desde la última actualización de este mi casi abandonado sitio web. Las vacaciones de verano de 2011 terminaron hace más de un mes y pretendo retomar este blog poco a poco. Como muestra ya están disponibles tres nuevos vídeos sobre mis actividades veraniegas. Para verlos pincha en las imágenes.
Antes de agosto y ahora en septiembre he ido a bucear con mi amigo Luis. En una de las ocasiones hemos llevado nuestra cámara submarina y nos hemos grabado mientras hacíamos el tonto buceábamos con los pececitos:
Por otro lado este verano, junto con otros tres compañeros de aventuras, hemos pasado 20 días por el sur de Italia con nuestras bicicletas. De hecho hemos ido de Palermo a Roma totalizando 1755 km de recorrido:
A principios de Agosto visitamos Turquía, he incluso montamos en globo por la Capadocia:
A principios de Abril de 2010 hicimos un pequeño viaje en bicicleta por las Vías Verdes del Aceite (de Jaén a Lucena). Como viene siendo habitual hicimos muchas fotos y vídeos del recorrido. En breve queremos participar en el concurso de vídeos cortos que ha organizado la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, para lo cual hemos presentado el siguiente vídeo (que es un resumen de otro que habíamos preparado anteriormente). Si ganamos el premio, pensamos gastarlo en hacer otra vía verde :-).
Casi que está recién estrenado el blog y ha sufrido un parón de más de un mes. Pero es que las vacaciones han estado en medio y, como todas buenas vacaciones, no me han dejado tiempo para nada más.
Una de las cosas que he estado haciendo ha sido un viaje a Canarias (en concreto a Tenerife y La Palma) con unos amigos (Antonio, Gustavo y Jose). Nos llevamos las bicicletas plegables y la verdad es que nos hemos pegado una buena panzá de subir, bajar, andar, hacer fotos... en fin, lo "típico".
El caso es que hemos preparado un video del viaje con las fotos y video más significativos / interesantes. Si quieres perder 15 minutos de tu vida viéndolo, puedes hacerlo a continuación. ¡A disfrutar!
Hace bastantes años que se escribió el Pringao Howto con el que muchos informáticos nos sentimos identificados. En esta página lo reproduzco para que se mantenga vivo (aunque yo no soy su autor original al final he puesto algunas anécdotas propias).
Hace un par de semanas tuve que ayudar a unos profesores a vigilar un examen de informática en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Pese a que yo no he impartido esa asignatura nunca, muchos contenidos son bastante genéricos con lo que era fácil percatarse de los errores que cometían los alumnos. Paseando entre ellos mientras que realizaban su examen me fijé en algunas de las respuestas que escribían que muestran el -a mi juicio- poco sentido crítico y el poco interés que muestran en materias como aritmética elemental. Particularmente recuerdo cuatro situaciones con las que me sorprendí profundamente:
La computación distribuida consiste básicamente en utilizar la potencia de cálculo y, en algunos casos, la capacidad de almacenamiento y ancho de banda de un conjunto de ordenadores para resolver problemas que serían demasiado costosos (usualmente en tiempo y dinero) si usaramos un único ordenador. Este tipo de aproximación es interesante porque el incremento de velocidad de los ordenadores en el tiempo no suele ser suficiente para que merezca la pena en invertir en un único ordenador caro. Es decir, por el mismo presupuesto puedes conseguir varios ordenadores menos potentes que en total tengan una potencia de cálculo superior.
Sin embargo la computación distribuida presenta una serie de dificultades o pegas que hay que solventar para que sea rentable. Por ejemplo, los problemas que queramos resolver con múltiples ordenadores deben ser "trozeables" en porciones más pequeñas que puedan resolverse por un único ordenador. Por poner un ejemplo de problema de la vida real que es dificilmente paralelizable y del que no podríamos sacar ventaja usando una aproximación distribuida es enhebrar una aguja. Por muchas personas que pongamos a la tarea no tardaremos menos (de hecho probablemente tardaremos más).
Hace unos pocos fines de semana fuimos con las bicicletas a pasar el día en el rio Dilar. Allí, además de jugar a las cartas, descansar y coser unos amigurumis, nos entretuvimos grabando una secuencia de malabares. Llevaba mucho tiempo sin practicar, y se nota, pero nos lo pasamos bien.